Vivencias – Particulares

«Cuando conocí a Alberto me encontré con una persona pausada y amable, que me enseñó a parar mis emociones negativas, observarlas y decidir que hacer con ellas. Estoy practicando lo aprendido y creo que hay un antes y un después en mi vida desde este encuentro. Sus sesiones fueron un regalo de paz, comprensión y ayuda. Eternamente agradecida.” L.P.A.

«He conocido Alberto en un período de transición de mi vida, aunque en aquel momento no tenía conciencia de eso. Siendo una persona naturalmente sensible, he sentido siempre como si estuviese dependiendo de mi entorno, de las personas que me rodeaban, de mis circunstancias. Decidí entonces que no quería ser una victima nunca más y que a partir de aquel momento habría buscado un mejor comprensión de lo que significa ser un ser humano. Para mi Alberto ha sido reflejo de todos los aspectos de mi misma y de la humanidad que procede de una conciencia superior. Me ha ayudado a soltar mi subconsciente, a tener plena conciencia de mi Ego ayudándome a conectar con mi Ser infinito. Pero sobretodo me ha enseñado a ser agradecida, no a través de sus palabras sino a través del agradecimiento con el cual él vive su propia vida. Estoy agradecida por su presencia liberatoria. Gracias!” A.B.

Cuando llegué a manos de Alberto, mi estado emocional era realmente lamentable. Un cúmulo de situaciones me llevaron al límite. Duelos por pérdida de familiares en accidente de tráfico. Ruptura de pareja. Acoso laboral. Poliglobulia que provoca anemia y posible tratamiento con quimio. Glaucoma que provoca pérdida de campo visual. Coctel perfecto para terminar en una depresión insoportable. La consulta de Alberto se convirtió en mi espacio de dolor y lágrimas. Bloqueado, creía que no podría soportarlo. Tampoco superarlo. Alberto era mi única esperanza. A veces me confrontaba en mis sentimientos y me parecía imposible continuar.
Gracias a Alberto, su paciencia, terapia y profesonalidad logró y logré lentamente llevarlo mejor. Era un trabajo difícil que no imposible. El tiempo coloca a cada uno en su espacio. Recuperé mi serenidad, algunos profesionales me ayudan a solucionar mi tiempo laboral. Aun con baja visión, me queda mucho por ver! Gracias hermano del alma querido Alberto!” A.B.H.

La terapia con Alberto me ha servido para perder el miedo a ver cosas pasadas que atascaban mis proyectos. Como por ejemplo unos celos enfermizos. He conseguido aprender a querer más, a tener una perspectiva más amplia de mi vida. Poder dejar de ser víctima de todo y comprender que las cosas pueden ser de otra manera diferente a como las percibo. He aprendido ejercicios de re-equilibrio para un mejor bienestar conmigo misma y a la vez con los demás. También a ser más inclusiva y aceptar las situaciones como aparecen, acogiéndolas con responsabilidad para poder comprender con mayor amplitud. Gracias Alberto por tu luz y por tu acompañamiento.” S.M.M.

Me siento afortunado por levantarme cada mañana y poder sonreír a la vida. Me siento afortunado porqué en mi camino he encontrado Alberto, primero un gran amigo y luego un gran profesional. Ha sabido llevarme por mano y me ha ayudado a desarrollarme a nivel personal y vital. La luz la encontré yo pero él supo acompañarme adonde la pudiera ver. A.C.

En el agosto del 2016 perdí al cómplice de mi vida, mi mejor amigo, mi hermano. Fue por una banalidad, un cocktail mortal de drogas. Pero el destino quiso que en aquellos momentos encontrara a Alberto. No imaginaba que podría encontrar una persona como él en Barcelona, en un momento tan trágico para mi. Yo vivo en Italia, así que fue todavía más mágico encontrar en una ciudad desconocida, en unos momentos de profunda tristeza, una persona que hablara mi idioma y que me hablara directo al corazón. Dos meses después de la muerte de mi hermano decidí volver a Barcelona para enfrentarme a mis emociones y a mis miedos. Le pedí ayuda a Alberto, que me acogió con muchísimo entusiasmo. Trabajamos juntos una semana entera (el programa se llama Duelo y Estrellas), y fue mi renacimiento. Gracias a él he aprendido a enfrentarme a mis miedos, a las caídas, a las lágrimas. Me ha enseñado a apreciarme, a superar los sentidos de culpa y los remordimientos. Me ha transmitido muchísima energía positiva para empezar de nuevo. Recordar a mi hermano ya no me hace sufrir. Recordar a mi hermano ahora libera una sonrisa y las ganas de vivir para mi y con él. C.D.

Acababa de pasar por un momento muy difícil de mi vida en el cual yo sentía que no valía nada en esta vida y que si era así, ¿porque había nacido yo? Pasé un año haciéndome esa misma pregunta repetidamente. Me pasaba los días metida en cama sin comer, sin hacer nada, hasta que llegó un día en el que por un simple mensaje, de la que era mi mejor amiga, hizo que me derrumbara completamente, nunca había sentido tal cantidad de dolor, me dolía tanto que literalmente no sentía nada, me encontraba vacía. No podía soportar aquello, así que me dañé a mí misma rascándome los nudillos contra la corteza de los árboles para poder sentir algo. A partir de allí poco a poco fui logrando salir de eso. Cuando acudí a Alberto ya había logrado salir de allí en gran parte, pero notaba que había una pequeña parte de mi que no lo había logrado aún. Fueron pasando las sesiones y dejé de pensar en que ojalá nunca me hubiera pasado aquello, ya que gracias a esa experiencia tan horrible yo conseguí cambiar, conseguí ser yo misma después de muchos años. Empecé a darme cuenta de que la vida no es tan mala como todo el mundo dice que es, la vida es maravillosa y hay que estar agradecidos de que estemos vivos. Ahora veo las cosas diferentes y si suceden cosas malas hay que aprender de ellas y dejar ir la parte que te cause dolor o rabia, ya que eso es algo que te perjudica solo a ti, no a los demás. Dejarás de pensar en el que dirán los demás de ti por hacer algo que a ti te apetezca hacer y empezarás a hacer todo aquello que quieras hacer y que nunca hiciste por ese miedo de “que pensarán de mí”. I.M.

“Lo esencial es invisible a los ojos”,  dice Antoine de Saint Exupéry en El Principito. Esta frase me conecta con el trabajo que estoy realizando con Alberto. Practicando regularmente su técnica de meditación, lo esencial de uno mismo, nuestra  verdad se nos aparece, deja poco a poco de ser invisible… Facilita una mayor consciencia de uno mismo, repercutiendo positivamente en nuestro  bienestar  y mejorando la relación con nuestro entorno. M.G.

«Me puse en manos de Alberto varias veces y por diferentes razones, que ahora no vienen al caso. Lo que sí quisiera decir es que cada vez que he acudido a su consulta he encontrado en él alguien que me escuchaba y que me acompañaba. Escuchar parece sencillo, pero no es fácil encontrar personas que lo sepan hacer sin más,  sin juzgarte, y que al mismo tiempo te inciten a vaciarte, a ir más allá del cuento, para ver que hay detrás. Tampoco es fácil encontrar quien sepa acompañar, de lado, sin empujones o con los correctos, porque el camino sólo es auténtico si es el tuyo, si lo vives tú. Para hacer este camino me ha   entregado herramientas, muchas herramientas, herramientas para un momento concreto, para darme fuerza cuando no la tenía, para darme seguridad cuando me faltaba, para darme serenidad cuando el caos se convertía en una peonza en la mayoría de los casos herramientas que después me han servido para muchas más cosas,  e incluso algunas se han convertido en prácticas cuotidianas. Muchas gracias, Alberto!” C.V.A.

«Ha sido una experiencia de vida, de sabiduría emocional, desde donde ha vuelto el deseo de enfrentarme a nuevos retos tanto personales como profesionales. He ido de compras con un sabio zapatero a adquirir el mejor calzado para poder elegir y disfrutar mi propio camino. Gracias Alberto” J.M.V.

“Alberto es un gran profesional que aporta un toque de humanidad y de conciencia a todos los proyectos en los que se involucra. Tiene la capacidad de transformar positivamente las organizaciones y las vidas de las personas, creando, desarrollando y liderando iniciativas con valores. Su asombrosa capacidad de comunicación y de empatía le permite resolver problemas y construir un mundo donde reinan la armonía, el respeto y el amor.” A.D.

“Nunca olvidaré la primera sesión con Alberto. Tuve una visión lúcida y llena de significado. De algo muy ligado a mi personalidad y mientras tanto se fueron soltando nudos. Eso fue el principio del mayor cambio de mi vida y a partir de ese momento siempre he podido confiar en él en los momentos más difíciles. Alberto es para mí un gran aliado y un gran amigo.” A.G.

“Alberto supo detectar con eficacia, analizar con precisión y buscar velozmente las herramientas adecuadas para que, tras un periodo de incertidumbre, yo pudiera volver a sentirme protagonista de mi vida.” T.R.

“Alberto es el mejor confidente, el que escucha y comprende. Un compañero incondicional mientras te descubres a ti mismo. Confía en las personas, en su capacidad para renacer y reinventarse.  Ve fuerza en la debilidad y estimula el poder de superación ante el fracaso. Contagia serenidad y calma en situaciones críticas e incluso, a veces, irreversibles. Sabe cómo disminuir obstáculos para alcanzar grandes metas.Junto a él puedes afrontar lo que parece imposible, porque sabe cómo extraer lo mejor de cada individuo. Alberto, sin duda, posee un don.” N.R.

“Empecé mi recorrido con Alberto hace unos años y no fue fácil tomar contacto con partes de mi misma que no quería aceptar. Tener a mi lado un profesional como él y una persona con un corazón tan grande ha sido fundamental para aprender a poder reconciliarme conmigo misma y a quererme.” C.M.

“Con Alberto he experimentado sensaciones que recomiendo, para poder conseguir un estado mental equilibrado y en consecuencia también físico. Mis logros: equilibrio personal, creación de un ambiente energético positivo, mayor conocimiento de mi cuerpo para potenciar los órganos, mejorar las relaciones con las personas que me rodean. En resumen favorece para encontrar la felicidad.” A.G.

“ Me sentía perdida, una angustia me oprimía el pecho al punto de no dejarme respirar, esto me llevaba a iperventilarme y tener problemas de salud. No me sentía a gusto en compañía, ni lograba abrirme con otras personas, ya que lo que sentía era una grande incomprensión de parte de mis seres queridos. Sentía como mi cuerpo se manifestaba y yo era incapaz de escucharlo y controlarlo. Ausente conmigo misma pero con muchas ganas de encontrarme, de volver a respirar, de soltar todas mis tensiones, ganas de que un oído comprensivo me abrazara y ayudara. Así se presentó Alberto. 
Estaba muy ansiosa y eso me tensionaba, Alberto fue muy comprensivo, me enseñó a enfrentar mis miedos, a no juzgar a los demás y a mi misma, a aceptar los cambios y a soltar la culpa. Hoy todas sus herramientas las sigo utilizando y llevando en práctica, esto me hace seguir evolucionando día día. 
Hoy me siento profundamente agradecida y feliz.” M.B.M.

“Alberto posee un carácter cálido y un alma buena. Trabaja de una manera luminosa y llena de amor. Ajusta sus técnicas a los clientes y de forma auténtica hace lo mejor que pueda para ayudarles y suportarles. Alberto me ha ayudado mucho y estoy muy agradecida de haberle encontrado. Diversamente de muchos en este sector, su principal objetivo es realmente el de ayudar los “clientes” a acceder a su propio Potencial y Poder. Muchas gracias por todo y mucho Amor para ti, Alberto!” M.K., Egypt

“Alberto sabe escuchar y sacar afuera las emociones de las personas. Sabe interpretarlas perfectamente aún cuando la persona misma no sabe cómo expresarlas en palabras (algo muy complicado para mi). Él cree en el amor cómo elemento fundamental para ser feliz y vivir una vida llena de significado. Es una persona cercana que empatiza profundamente y que logra que quien está pasando a través de una crisis se sienta -a pesar de todo- bien y encuentre un nuevo entusiasmo.” L.F.J., Uruguay

“Hoy se cumple el cuarto aniversario del fallecimiento de mi hermana. 
Un alma dulce que era tan amable, amorosa, cariñosa y hermosa. A la edad de 33 años, todavía era una niña e inocente. Su diagnóstico trágico de cáncer cerebral me impactó en el más profundo, al igual que los 15 meses siguientes, hasta que abandonó su cuerpo el 25 de enero de 2015. Mi vida y todo lo que sabía ya no tenía sentido ni propósito. Mi corazón y mi alma habían perdido su mitad. Alberto me ayudó a reconstruirme y  recuperar las ganas de vivir… para ella. Sin su ayuda, me estaría ahogando en una botella de pastillas y tristeza. No puedo agradecerle lo suficiente por el trabajo que hace. Qué gran corazón amoroso se debe tener para ayudar a restaurar a los demás.” D.D.

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